29 may. 2011

Ese día.

El día que no me cueste apretar el botón para borrar tus mensajes. El día que pueda evitar querer hablarte. La madrugada que no me despierte pensando en ti. El minuto en el que no sufra imaginando que puedes estar con otra. En el instante en que ya me dé igual que estés lejos. El día que evite buscar noticias tuyas. En el momento en el que deje de pensar en tus virtudes y me gusten tus defectos. El día que deje de esperar para poder volver a verte. Cuando pueda dejar de sentirme nerviosa con solo acodarme de ti. En ese instante en el que ya, nada me recuerde a ti y cuando dejes de ser la razón por la que despierto todos los días, y también por la que no me quiero levantar, entonces, te dejaré de querer.


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