19 ago. 2011

Cuántas veces hemos deseado borrar un día, un instante, un momento, hasta un año de nuestras vidas, a borrarlo todo y vaciar nuestra memoria. Cuantas veces no deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo, recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su lugar. Algunos simplemente no esperan nada del tiempo, les da lo mismo regresar o avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su paso y se marchan con lágrimas y un largo adiós. Si deseáramos en algún momento perder completamente la memoria y plegarnos por ejemplo a la frase “comenzar de nuevo” ¿cuántas cosas no perderíamos? Serían como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza y luego se extrañan. Perderíamos el calor del primer beso y la sensación de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez. Quedarían atrás los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los brazos más cálidos, el día que pensamos que se iba a acabar el mundo, el dolor más bonito, la sonrisa más esperanzadora, el nacimiento del sentimiento más puro.
¿En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de bellos recuerdos? dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades por soñar con un futuro perfecto que no existe o un pedazo de cielo donde no sabemos que nos espera.
¿Vale realmente la pena perder la memoria?

1 comentario:

luxy dijo...

Pues no, no vale la pena perder la memoria, para nada!!. Pues uno es lo que es su memoria, lo que fue un día, lo que paso por accidente, los recuerdos que tiene y los que no, lo que hizo, lo que agradece y de lo que se arrepiente, uno es todo ello, lo que vivió, lo que tubo, lo que no pudo tener o lo que perdió, lo malo y lo bueno que paso, todas las experiencias que le caracterizan por ese pasado, por esos recuerdos, por esa vida su propia vida que hacen que uno sea como es. Si eso se pierde te vas con ellos con tus recuerdos, y con tu memoria a un lugar donde ja no te acordaras de quien fuiste ni de quien eres ni de porque eres o no así, tan solo puede que te quedes en la memoria de alguien, en el recuerdo de alguien pero no serviría de mucho ya que una vez perdido todo eso, nunca podrás acordarte de quien fuiste y mucho menos de quien eres,¿ arriesgarías a perder también tu personalidad ?
Muy buena entrada. besitos